viernes, 28 de diciembre de 2012

Necesito tu ayuda

Capítulo 8:

Vi como un grupo de chicos de fútbol americanos venían corriendo hasta donde estábamos, hasta que siento que me alzan y me llevan hacia lo que creo es la cancha.

Pero no, ellos me llevan hasta los baños y me meten a la bañera, hasta que abren la ducha y sale el agua fría.

-¿Qué les pasa a ustedes?! -fue lo único que se me ocurrió gritarles. Hasta que escucho que alguien llama a los chicos y ellos se van, así que me pare y cerré la llave y veo a Lucía.

-¿Necesitas ayuda? -Me pregunta con una sonrisa burlona.

-¿Esto fue tu idea? -Le pregunte casi gritándole.

-Bueno, se puede decir que no fue idea, esta es la bienvenida de los chicos del fútbol americano a los nuevos, y les pedí que te lo hicieran a ti cuando les avisara. -Mientras me tiraba una toalla. -Así que, ¿necesitas mi ayuda?

-¿De los del fútbol americano? Así que ¿hay más? -Le volví a alzar la voz.

-Hasta que no me digas que necesitas mi ayuda.. Pues sí.

-No, yo mismo puedo arreglármelas ahora. -Mientras me quitaba la toalla, la tiraba al piso y me iba de los baños.

-Lo veremos!

Me fui caminando, mientras observaba que clase me tocaba ahora. Química. Mejor me apuro, ya va a sonar el timbre.

Me fui caminando hacia el salón, hasta que un grupo de personas me chocan y me caigo al piso.

-Oigan!, ¿ustedes también? -Mientras recogía los libros, cuando me faltaba de recoger uno, alguien pisa el libro.

-¿Qué nos dijiste? -Cuando alcé la cabeza, veo a un chico que parecía un bravucón, me paré y veo que era de mi tamaño, estaba de negro completo, era trigueño, pero no tanto y tenía unos piercings.

 -¿Que si ustedes también iban a estar molestándome?

-Ahora que lo pienso -Se volteo hacia el grupo donde el estaba y se empezaron a reír y se vira hacia mi-  Vamos chicos.

Me cogió un grandulón y me llevan hacia un almacén, y justo ahí suena el timbre. Y por fin me baja.

-Espero que te guste tu salón de clases -Me dice el que piso mis libros hace rato y los demás se empezaron a reír y se fueron de allí.

-Oigan! -Cuando empecé a correr hacia la puerta para irme, no pude, estaba cerrada.  -Perfecto! Gracias.

Me tumbe al piso a esperar a que sonará el timbre para cambio para ver si alguien me veía. Este día no podía ser más perfecto. Escuche que alguien estaba abriendo el salón, y veo al conserje.

-Gracias! -Le grite al conserje, y se asusto un poco, al parecer no vienen gente aquí, y me fui corriendo hacia el salón de química.

-Lo siento, tuve un retraso -Me disculpe con la maestra, ella sólo me dijo que sí con la cabeza y entre al salón y me senté en la última fila.

-¿Por qué tardastes? -Me pregunta Lucía, estaba sentada atrás mío.

-Porque tus amiguitos me metieron al almacén. -Me voltee mirándola enojado.

-Ella me mira con una cara de confusión- ¿Cuáles amiguitos? Yo no le e dicho a nadie que te molesté, sólo a los del equipo de fútbol.

-Si, Lucía. Déjalo así -Y me voltee para que la maestra no me regañe.

Paso un rato hasta que siento que me golpean la cabeza con un papel, miro al piso y cojo el papel. Era de Lucía

-De verdad, no mande a nadie a que te metieran al almacén. Sino estuviese allí y te hubiese dicho que me pidieras ayuda.

-Entonces, ¿Quiénes me metieron allí?

-Tranquilo, yo veré

Sonó el timbre y me fui hacia el otro salón que era matemática. Pasaron las clases. Después volvieron a sonar el timbre y teníamos almuerzo. Hasta que veo que alguien me da en la cabeza y me volteo.

-¿Por qué te saliste del almacén?, no te dijimos que lo hicieras. -Era el grupo de por la mañana.

-Con que fuistes tu Ashton el que metió a Andrew en el almacen.

Vi a Lucía apareciendo atrás de mi con los amigos que los había visto cuando salí de la oficina, se veía seria.

-Lucy -Saluda el chico que me dió, al parecer se llama Ashton.

-Te dije que no me llames Lucy. No te vulevas a meter con el, ¿entiendes? O ¿te explico de otra forma? 

-Tranquila, ya nos ibamos. -Se fue llendo Ashton y su grupo.

-Gracias Lucía. -Le dije, y se volteo hacia mi.

-Seguro ¿que no necesitas mi ayuda?

-Si, necesito tu ayuda.  -Wow, nunca me imagine que le diria que si.

-Un momento, de verdad la necesitas. Tú, pidiéndome ayuda a mi. -Mientras se reía.  -¿Que no la necesitabas? 

-Ya, no te eches guille  -Mientras me ponía serio.

-Okey, okey... Un momento. -Se paró en una mesa.  -No quiero que molesten ya al nuevo, ya la bienvenida le basto y le sobro ¿Okey?  -Y todos gritaron: Okey-  Bueno

Se bajo y fue a donde estabamos nosotros.

-¿Comemos?  -Pregunto mientras nos miraba y se iba hacia la fila.

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