Que mejor que salir a caminar por donde cuando era más chico me pasaba cada vez que me sentía triste. Ver el sol reflejado en el cielo, mientras la arena se te va pegando poco a poco a tus pies y sientes esa brisa moviendo tu cabellera.
Han pasado 4 años desde que me fui de aquí y sigue estando todo igual, no han echo ningún cambió a mi playa preferida. Siguen los mismos barcos a lo lejos, las tienditas a la orilla de la cera, las personas conversando entre ellas en los mini bares. Sólo me quedaba otro lugar de verificar para ver si de verdad mi playa preferida había cambiado o no, y ese era mi lugar secreto.
Me encontraba caminando hacia el, es un poco apartado de la playa y esta tapado por una hojas y enredaderas, pero aún así lo pude localizar. Cuando entro, me encuentro con que nada ha cambiado desde que me fui, las mismas palmas y los cocos alrededor de esta, el camino de rocas que están por el agua unas más grandes que otras, la vista al acantilado, mi pequeña chozita junto a una fogata, en general, todo sigue igual.
Pero me di cuenta que había una ropa en la arena cerca del camino de las rocas, me voy acercando poco a poco y noto que son unas converse con una camisa manga larga y un pantalón mahón corto, parece que alguien esta nadando, y no me equivoque, miré hacia el agua y veo a alguien nadando para la orilla, pero parece que no se ha dado cuenta que esta sola aquí porque sigue nadando sin prisa, cuando sale del agua me doy cuenta que es un muchacha, una muchacha hermosa.
Tiene el cabello castaño claro hasta la cintura, y ya que tiene el pelo mojado no puedo distinguir si lo tiene ondulado o lacio, es de piel trigueña, los ojos no los puedo ver porque esta mirando abajo, no es ni muy flaca ni muy llenita, pero se nota que tiene curvas, su cara es un poco alargada, pero se ve que tiene cachetes, su nariz es respingada, tiene un traje de baño floreado de color azul celeste. Sí, es la muchacha más hermosa que he visto.
Me voy acercando a ella y al parecer se dio cuenta porque se empezó a vestir y cuando terminó levantó la vista y me miró, esos ojos color miel, nunca se me olvidarán, pero su mirada era algo fría y me dio un poco de curiosidad de saber porque esa mirada. Me doy cuenta de que nos quedamos mirando por unos segundos y cuando pensé hablarle...
-¿Te quedarás mirándome todo el día cómo lo estabas haciendo desde orita ó me piensas decir algo, porque de verdad no tengo todo el día para ti?
Muy Lizmarie xD
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